
Yo siempre me siento feliz, sabes por qué? Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele.
La vida es corta, por eso ama la vida.
Sé feliz y siempre sonríe.
Sólo vive para tí y recuerda: Antes de hablar, escucha. Antes de escribir, piensa. Antes de herir, siente. Antes de odiar, ama. Antes de rendirse, intenta. Antes de morir, VIVE!
Williams Shakespeare
A esta publicación voy a añadir la reflexión de un amigo lector de este blog, que me pareció más que extraordinaria, gracias por compartir:
Hasta hoy siempre encontraba triste la primera parte sobre no esperar nada de nadie.. pero creo que acabo de comprender que no tiene ninguna relación con el resentimiento y la pena, sino que con saber valorar las formas de dar amor de los demás, que muchas veces no son las que uno tiene o las que uno podría esperar, pero que son tan valiosas como cualquier otra. Si aprendemos a tener los ojos y el corazón abiertos a toda expresión de amor, nos sentiremos más amados y contentos, y al mismo tiempo creo que nuestras relaciones serán más exitosas. Un abrazo!